-Sonríe.
+¿Me queda otra opción?
-Sí, la de dejar de sonreír. No te la recomiendo, tienes una sonrisa preciosa.
-Es igual, no sé que más hacer para sentirme felíz.
+Mírame.
Y la besó sin emplear ninguna palabra más. De hecho, ella volvió a sonreír.
+¿Me queda otra opción?
-Sí, la de dejar de sonreír. No te la recomiendo, tienes una sonrisa preciosa.
-Es igual, no sé que más hacer para sentirme felíz.
+Mírame.
Y la besó sin emplear ninguna palabra más. De hecho, ella volvió a sonreír.
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